Etapa 1 – Diseñadores de cursos

 

La Guía para el desarrollo de la capacitación postal  (GDCP) se  publicó en   1996.

Paralelamente , se organizaron  en  diferentes   regiones    talleres  de tres  semanas

destinados  a  los  diseñadores  de  cursos .  En  cada  caso ,  asistieron al taller dos

participantes  de  cada  país ,  lo  que   ha permitido constituir un grupo autónomo de

diseñadores de cursos en cada uno de los países participantes.

 

Etapa 2 – Gerentes de recursos humanos y de capacitación

 

En  1997 ,se  publicó  la  Guía TRAINPOST para el desarrollo de los recursos humanos.

Fue  utilizada  en  el marco de un programa de aprendizaje a distancia, seguido de un

taller de dos semanas al que   asistieron   un   gerente    de   recursos    humanos  y

un gerente de  capacitación de cada uno de los países participantes, en el marco de

una  iniciativa   conjunta  tendente   a   modificar  la   cultura de capacitación de las

Administraciones postales y a facilitar la adopción de las normas TRAINPOST.

 

Etapa 3 – Instructores

 

La Guía   TRAINPOST   para instructores se publicó en 1998. También en este caso el

programa de  enseñanza  a   distancia   estuvo  seguido de un taller de dos semanas

para instructores ,al que asistió un participante de cada uno de los 15 países. En esa

oportunidad, los    instructores   adquirieron   conocimientos  en   diferentes  áreas  :

técnicas de enseñanza modernas , diseño «acelerado»  de cursos y  organización  de

la capacitación. En el marco del taller se efectuaron trabajos prácticos con el objeto

de desarrollar las técnicas de enseñanza de cada participante. 

 

Etapa 4 – Control de la calidad

 

En 1999  se creó una serie de herramientas  de control de la calidad para incentivar a

todos   los  actores  del  sector de la capacitación a controlar la calidad de su propio

trabajo  ,  así   como   la   del   trabajo   de   sus   colegas   y   a intentar superarse

constantemente.   Los métodos  que  utiliza   sistemáticamente   TRAINPOST     para

garantizar y controlar  la  calidad  ayudan  a  los   países a evitar el deterioro   de las

normas   en  las  tres  áreas de la capacitación: la gestión de los establecimientos de

capacitación, la elaboración de los programas y la transmisión de la enseñanza.